
La Cámara de Diputados aprobó el proyecto de reforma laboral impulsado por el Gobierno de Javier Milei, que ahora será debatido en el Senado. La iniciativa introduce modificaciones profundas en la Ley de Contrato de Trabajo, en el régimen sindical y en el derecho de huelga, además de incorporar cambios fiscales y productivos.
El proyecto fue aprobado en general por 135 votos afirmativos contra 115 negativos, lo que dejó en evidencia un escenario político dividido.
Uno de los puntos centrales es la descentralización de la negociación colectiva. La norma establece que los convenios de ámbito mayor no podrán modificar los de ámbito menor, fortaleciendo la negociación por empresa.
Además, se elimina la ultraactividad plena: los convenios vencidos no mantendrán todos sus efectos hasta la firma de uno nuevo, sino únicamente las condiciones básicas de trabajo.
Se habilita la posibilidad de incorporar componentes retributivos adicionales —fijos o variables, transitorios o permanentes— mediante acuerdos colectivos, acuerdos individuales o decisión del empleador.
Se mantiene el criterio de un mes de sueldo por año trabajado o fracción mayor a tres meses, pero se excluyen del cálculo conceptos no mensuales como el aguinaldo, vacaciones y premios extraordinarios.
En cuanto a las sentencias judiciales por despidos sin causa, podrán pagarse en hasta seis cuotas (12 en el caso de pymes), ajustadas por IPC más una tasa del 3% anual.
Se crea el Fondo de Asistencia Laboral, financiado con un aporte del 1% para grandes empresas y 2,5% para micro, pequeñas y medianas. A cambio, las empresas obtendrán descuentos en contribuciones patronales destinadas a la ANSES.
Se habilita el sistema de banco de horas, permitiendo compensar jornadas extendidas con reducción de horas en otros días. La jornada máxima podrá alcanzar las 12 horas, con descanso obligatorio posterior.
Las vacaciones podrán tomarse entre el 1° de octubre y el 30 de abril y dividirse en períodos no menores a siete días.
También se habilita el pago de salarios en moneda extranjera.
Se fija un tope del 2% en cuotas solidarias sindicales y se establece que las asambleas en lugares de trabajo requerirán autorización del empleador.
La reforma restringe el derecho de huelga al declarar nuevas actividades como “servicios esenciales” (75% de prestación mínima) y “servicios trascendentales” (50% mínimo).
Los repartidores de plataformas serán considerados “prestadores independientes”, aunque las empresas deberán brindar seguros y capacitación.
Se elimina la responsabilidad solidaria de la empresa principal en contrataciones con terceros.
Se establece el traspaso de la Justicia Nacional del Trabajo a la órbita de la Ciudad de Buenos Aires.
También se deroga la ley de teletrabajo y se prevé la eliminación de estatutos específicos —como el del periodista profesional— en un plazo de un año.
Reforma laboral: los principales cambios y cómo votó cada bloqueEl oficialismo de La Libertad Avanza consiguió aprobar la reforma con el apoyo de bloques aliados como el PRO, la UCR, el MID, Innovación Federal, Producción y Trabajo e Independencia.
En contra votaron todos los diputados de Unión por la Patria, la mayoría de Provincias Unidas, el Frente de Izquierda, los legisladores de Elijo Catamarca y varios monobloques.
El bloque Provincias Unidas mostró una fuerte división interna, con seis integrantes que acompañaron al Gobierno y otros que rechazaron el proyecto. También hubo ausencias estratégicas, una práctica habitual en votaciones ajustadas.
Con media sanción en Diputados, el oficialismo buscará convertir la reforma laboral en ley la próxima semana en el Senado, en un contexto de fuerte conflictividad sindical y movilizaciones en distintos puntos del país.
NoticiasD
20 Febrero 2026