La piedra redonda de Aguada del Chacay en Neuquén: el “fragmento lunar” que asombra

En Neuquén, una roca única en Aguada del Chacay fascina por su forma lunar y su historia geológica y cultural junto a la Ruta 40.

La piedra redonda de Aguada del Chacay en Neuquén: el “fragmento lunar” que asombra

En el centro de la provincia del Neuquén, en la zona de Aguada del Chacay, cerca de Portada Covunco y Las Lajas, la Ruta Nacional 40 esconde un atractivo natural que sorprende a visitantes y vecinos. Se trata de una enorme roca de forma casi esférica que mide alrededor de dos metros de alto y seis metros de circunferencia, conocida como la “Piedra Redonda”.

El paisaje de estepa patagónica la rodea y la vuelve aún más impactante. Desde la ruta no se distingue con facilidad porque la vegetación la camufla, pero al llegar al lugar aparece como un objeto aislado, casi perfecto, que muchos describen como un fragmento lunar caído en la tierra.

El acceso requiere recorrer caminos rurales y senderos de montaña dentro del área de la comunidad mapuche Millaqueo, en un entorno donde conviven la naturaleza, la producción rural y la historia local.

Don Blas Ortiz y la historia viva de la Piedra Redonda

En Aguada del Chacay, Don Blas Ortiz se convirtió en el guardián natural de la piedra. Nació en 1962 y creció en el campo, entre corrales, trashumancia y la vida rural que caracteriza a esta región de Neuquén.

Su vínculo con la roca comenzó en la infancia. Cuando asistía a la escuela primaria en Los Alazanes, hoy Escuela 221, comparaba la forma de la piedra con el globo terráqueo que veía en clase. Desde entonces, la roca dejó de ser solo un elemento del paisaje para transformarse en parte de su identidad.

Ortiz desarrolló su vida entre la invernada en El Chacay y la veranada en la cordillera, siguiendo la tradición criancera de su familia. En ese recorrido, la piedra siempre ocupó un lugar especial. La utilizó como refugio del viento, sombra en los días de calor y punto de referencia en el campo.

Hoy, el criancero sueña con que más personas conozcan el sitio y lo integren al circuito turístico de la región. Para él, la Piedra Redonda no solo representa un atractivo natural, sino también una oportunidad para impulsar el turismo rural en el centro neuquino.


Gob de Neuquén

Un tesoro geológico en la Ruta 40 con historia de millones de años

La ciencia también explica el fenómeno. Según especialistas en geología, la Piedra Redonda se formó a partir de un proceso de meteorización que redondeó un bloque de roca caliza a lo largo de millones de años. Este tipo de formación no resulta habitual en este tipo de material, lo que convierte al hallazgo en un caso llamativo dentro del paisaje patagónico.

El origen de la roca se remonta al período Jurásico, hace aproximadamente 160 millones de años, cuando esta zona formaba parte de un antiguo ambiente marino. En su interior todavía se pueden identificar restos fósiles de organismos marinos como bivalvos, corales y caracoles.

La roca pertenece a la Formación La Manga, una unidad geológica que guarda parte de la historia del antiguo océano que cubría la región. Este pasado explica la presencia de fósiles y la composición del bloque que hoy aparece aislado en medio del cerro.

El entorno donde se encuentra la piedra también suma valor paisajístico. Desde el mirador natural cercano se observan el Valle del Covunco, el Cerro Bandera, la zona de Vaca Muerta y distintos sistemas serranos de la precordillera neuquina.

Turismo rural y un potencial por desarrollar en Aguada del Chacay

El atractivo de la Piedra Redonda crece entre quienes recorren la Ruta Nacional 40. El acceso, aunque requiere esfuerzo, ofrece una experiencia de contacto directo con la naturaleza y con la cultura rural de la región.

Don Blas Ortiz impulsa la idea de convertir el lugar en un punto de interés turístico y educativo. Su objetivo apunta a que los visitantes conozcan no solo la roca, sino también el entorno geológico, la historia mapuche y la vida criancera que caracteriza a Aguada del Chacay.

La combinación entre paisaje, patrimonio natural y memoria cultural posiciona a este sitio como un destino emergente dentro del turismo en Neuquén. La Piedra Redonda, aislada en la estepa, resume una historia que une ciencia, tradición y territorio.

En ese cruce entre lo natural y lo humano, la roca sigue en su lugar. Silenciosa, firme y rodeada de cerros, espera a quienes se animen a descubrir lo que muchos ya describen como “un fragmento de la Luna en la Patagonia”.

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NoticiasD

25 Junio 2026