
El arte mendocino vuelve a brillar con intensidad en el Espacio Contemporáneo de Arte Eliana Molinelli (ECA). Este viernes 10 de octubre, a las 18, el público podrá participar de una charla y recorrido con el reconocido fotógrafo Eduardo Dolengiewich, quien presentará su muestra “Con luz propia”, una exposición que reúne más de un centenar de imágenes donde el tiempo, la memoria y la emoción se encuentran.
Durante el encuentro, Dolengiewich compartirá su experiencia de más de 35 años detrás de la cámara, en los que ha sabido construir un lenguaje visual único, cargado de sensibilidad y simbolismo. La actividad propone un diálogo abierto entre el artista y los visitantes, una oportunidad para conocer las historias y decisiones detrás de cada fotografía.
La muestra puede visitarse de lunes a sábado, de 9 a 19, y permanecerá abierta hasta el 31 de octubre, con entrada libre y gratuita. El ECA Eliana Molinelli está ubicado en la esquina de 9 de Julio y Gutiérrez, en pleno centro de la ciudad de Mendoza, un espacio que se consolida como referente del arte contemporáneo cuyano.
“Con luz propia” no es solo una exposición de imágenes es un viaje visual que atraviesa décadas de búsqueda estética y vital. Las fotografías de Dolengiewich capturan instantes que condensan la esencia de lo humano y lo natural. Cada obra invita a detenerse, a descubrir la poesía escondida en una mirada, un paisaje o un gesto.
“Eduardo le canta al hombre y a la naturaleza: arenas, mar, piedras, presencias ancestrales de la América profunda, frescura de las infancias, postales de nuestra Mendoza o esa simbiosis virtuosa entre el cuerpo femenino finamente entrelazado con el paisaje”, señala la curadora Julieta Gargiulo, responsable de la selección y el montaje de la muestra.
En esas imágenes, la luz cumple un rol fundamental: no solo ilumina, sino que revela. Cada encuadre de Dolengiewich parece encontrar en el brillo del instante una verdad interior, una chispa que da sentido al mundo y a quienes lo habitan.
El fotógrafo mendocino logra fusionar técnica y emoción, construyendo un universo visual donde conviven la serenidad del paisaje, la fuerza de los cuerpos, la textura del tiempo y la huella de lo ancestral.
Las imágenes reunidas en el ECA reflejan una vida de exploración artística y compromiso con la cultura visual. En sus viajes por América y Europa, Dolengiewich ha retratado rostros, ciudades, monumentos, arquitecturas y escenas cotidianas que componen una geografía emocional tan amplia como diversa.
“De sus viajes por el vasto mundo nos comparte momentos, personajes, situaciones y la arquitectura como obra del hombre. Su espacio dedicado a homenajear a las figuras preclaras que han dejado en él su huella es un llamado a mantener ese legado más allá del espacio vital de los protagonistas”, agrega Gargiulo.
Esa búsqueda constante por rescatar lo esencial convierte su trabajo en una crónica visual del paso del tiempo y de la relación entre el ser humano y su entorno. En cada fotografía late una historia personal y colectiva, una mirada que trasciende la anécdota para transformarse en símbolo.
Nacido en Mendoza, Eduardo Dolengiewich construyó una carrera sólida que lo llevó a exponer tanto en la Argentina como en el exterior. A lo largo de su vida realizó 76 muestras individuales en salas y museos del país, además de participar en más de 25 exposiciones colectivas. Su obra también cruzó fronteras y fue exhibida en Cuba, Ecuador (Fundación Guayasamín) y Suiza, integrando además colecciones privadas nacionales e internacionales.
Con una mirada versátil, Dolengiewich abordó múltiples géneros: fotografía artística, retratos, danza, arquitectura, espectáculos y eventos culturales. En cada desafío, combinó experiencia y creatividad para construir una narrativa visual coherente y profunda. Su reconocimiento incluye premios provinciales, nacionales e internacionales, así como la participación como jurado en 16 certámenes fotográficos.
Su obra es, ante todo, un homenaje a la vida y a la belleza que habita en los gestos más simples. En tiempos de vértigo visual y redes instantáneas, su trabajo recuerda el valor del tiempo, de la pausa y de la contemplación.
“Con luz propia” invita al público a reencontrarse con la fotografía como lenguaje del alma. En cada imagen, Dolengiewich propone una conversación silenciosa entre la luz y la sombra, entre lo efímero y lo eterno.
Visitar su muestra es mucho más que recorrer una sala: es detenerse frente a la memoria viva de los instantes que el artista supo transformar en arte.
El ECA abre sus puertas para compartir ese universo visual y sensitivo, un espacio donde la luz no solo ilumina, sino que también cuenta historias.
NoticiasD
7 Octubre 2025