
Sandra Tomé tiene 41 años y un oficio que aprendió sobre la marcha. Claro que hoy es su sustento: es carnicera y desarrolla su negocio en las âentrañasâ del barrio Foecyt, al oeste de Godoy Cruz.
Llegó al departamento luego de conocer a su ex marido en Buenos Aires. Se casó, formó su familia (tiene una hija) y echó raíces en nuestra tierra y muy lejos de su Paraguay natal.

âCuando nos casamos con mi ex marido nos mudamos a Godoy Cruz y se nos facilitó para conseguir una casa ya que su familia es de acáâ, explicó. Y siguió: âTengo a la familia acá. Tengo a mi hija y a la familia que he hecho de amigos y de la comunidadâ.
Respecto de sus inicios en el oficio, Sandra reconoció que su ex marido fue quien le enseñó. Luego, ella se hizo cargo del negocio cuando se separaron y siguieron caminos distintos.
âEmpecé ayudando a mi ex marido. Después por la necesidad seguí trabajando porque me desenvolvía bien en esto. Ãl eligió otra cosa y yo me quedé con la carniceríaâ, relató detrás del mostrador del negocio ubicado en Dique Los Nihuiles y Calingasta.
Al principio, para muchos clientes fue una sorpresa verla trabajando de lo que eligió. âUna sola vez me pasó con un señor grande que me dijo ´dónde está el carnicero´. Pero eso quedó como una anécdota. Algunos se sorprenden, pero ya casi nadie. Ya están acostumbradosâ, dijo.
Para finalizar, se tomó un minuto para dejar un mensaje alentador para todas aquellas mujeres que no se animan a dar el paso. âNo hay nada que no podamos hacer – dijo – pero los hombres nos tienen que dar la oportunidad de probarnos como lo hizo mi ex marido que me enseñó. Tuve la oportunidad de demostrar que podía. Es ganas de salir adelante y no depender de nadieâ.

Noticias(d)
27 Agosto 2021