
La Pampa consolida su presencia en el escenario nacional con una Ruta del Vino que sorprende por la calidad de sus etiquetas, la diversidad de sus proyectos y la singularidad de un paisaje que combina inmensidad, río y estepa. Desde el inicio de su gestión, el gobernador Sergio Ziliotto planteó como objetivo central el fortalecimiento turístico, y la provincia ya muestra resultados visibles con un creciente interés de visitantes que buscan nuevas experiencias enológicas.
El recorrido comienza en Santa Rosa, donde la Bodega Quietud, fundada en 2009, abre sus puertas con una propuesta que combina tradición y modernidad. Sus varietales –Malbec, Cabernet Sauvignon, Cabernet Franc, Petit Verdot y Chardonnay– obtuvieron reconocimientos internacionales, y la bodega ofrece visitas guiadas y degustaciones pensadas para quienes desean introducirse en el universo del vino pampeano.
Siguiendo por la Ruta Nacional 35, el camino lleva a General Acha, sede de la Bodega Estilo 152, un emprendimiento que toma su nombre de la emblemática carretera y que se integra al circuito con una identidad marcada por los paisajes del sur provincial.
En la zona rural de Caleufú, la Bodega El Rastro, proyecto familiar de los Casou, suma vinos que expresan el carácter del territorio. Etiquetas como el Malbec “Brasita de Fuego” o “Caleufú” y el Merlot “Tijereta” ganan reconocimiento entre quienes buscan producciones limitadas y cuidadas. Muy cerca de Toay, en los Altos de Payun, el emprendimiento Vides del Caldenal avanza en su segunda vinificación y se incorpora con fuerza al desarrollo enológico local.
El circuito adquiere un matiz destacado cuando llega a la costa del Río Colorado, motor del crecimiento vitivinícola actual. En Gobernador Duval, la Bodega Lejanía elabora vinos de Malbec, Chardonnay, Cabernet Franc y Merlot, y acompaña su propuesta con dulces y conservas bajo la marca Fincas de Duval, lo que atrae a turistas que buscan una experiencia integral.
APN La PampaMás adelante, Casa de Piedra se convierte en un punto clave del polo productivo. Empresas como Catena Zapata y Familia Cassone ya trabajan en la zona, junto a la chacra experimental del Ente Provincial del Río Colorado. La gran novedad es que la Bodega de Casa de Piedra se prepara para su primera vendimia en febrero de 2026. Su diseño, ubicado sobre una barda con vista al lago, incluye pasarelas vidriadas al estilo patagónico para recorrer las instalaciones durante la elaboración, además de sala de cata, espacio para eventos y venta directa.
Las uvas del área también llegan a la Bodega Vasco Goñi, en General Pico, que elabora líneas como Aniak y El Molino. El cierre del itinerario se da en 25 de Mayo, donde la Bodega del Desierto se impone con 140 hectáreas de viñedos y etiquetas ya reconocidas como Desierto 25, Desierto Pampa, Pampa Mía y Desierto Astral.
La Pampa invita a descubrir una geografía que sorprende por su potencial enológico. A lo largo del circuito también se suman productores y viñedos que enriquecen el mapa vitivinícola: la Cooperativa Trenel, los viñedos de Pichi Huinca, Punta de Riel en Telén, Bodega Arumco, Finca Gratitud, Fincas Haberkom, Gobbi con Zorba y Fincas Cravero. Cada uno aporta una expresión distinta del terruño, con variedades que conviven con el clima seco y las grandes amplitudes térmicas.
APN La PampaCon estas propuestas, La Pampa se posiciona como una provincia que invita a vivir una experiencia completa, donde la tradición vitivinícola se mezcla con proyectos innovadores y paisajes que realzan cada copa. Un destino que crece, se diversifica y conquista a quienes buscan nuevos caminos en la cultura del vino argentino.
Foto: APN La Pampa
NoticiasD
12 Diciembre 2025