
El borrador aún debe ser revisado por el presidente de EE.UU., Donald Trump, y por las autoridades de Teherán antes de su posible implementación.
Según trascendió, el entendimiento establece una serie de condiciones estratégicas para consolidar el alto el fuego vigente y abrir una negociación más amplia que permita reducir la tensión en una de las regiones más sensibles del escenario global.
El secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, confirmó que existe un acuerdo marco “multifacético” que aún está bajo análisis. Mientras tanto, Washington mantiene la presión económica sobre Irán y advierte que no aceptará un pacto que no incluya compromisos clave en materia nuclear, energética y de seguridad.
El posible acuerdo llega luego de nuevos intercambios de drones y misiles entre ambas partes, que evidenciaron la fragilidad de la tregua alcanzada en abril y la necesidad de avanzar hacia un esquema más estable.
El documento en análisis incluye puntos centrales que podrían definir el futuro del conflicto:
El eventual acuerdo no solo apunta a reducir la escalada militar, sino que también tiene implicancias económicas globales, especialmente por el rol del Estrecho de Ormuz en el suministro energético.
Además, la negociación se desarrolla bajo la presión de actores regionales e internacionales, lo que agrega complejidad a un proceso que aún está lejos de cerrarse.
Por ahora, el futuro del acuerdo dependerá de las decisiones políticas de Washington y Teherán, en un escenario donde cualquier avance podría modificar el equilibrio en Medio Oriente.
NoticiasD
29 Mayo 2026