
El oficialismo consolidó su control en la Cámara de Diputados al quedarse con la conducción de las comisiones más influyentes y reducir el peso político de la oposición peronista. La estrategia de La Libertad Avanza apuntó a asegurar la agenda parlamentaria mediante la presidencia de espacios clave y acuerdos con bloques aliados.
En la última jornada, el oficialismo sumó cuatro nuevas presidencias y alcanzó un total de 19 comisiones bajo su órbita. Entre las designaciones se destacan Damian Arabia en Comunicaciones e Informática, Giselle Castelnuovo en Peticiones, Poderes y Reglamento, Guillermo Montenegro en Libertad de Expresión y Lilia Lemoine en Juicio Político. Estas incorporaciones fortalecen el esquema de poder que el oficialismo construyó desde diciembre de 2025, cuando logró imponerse en las elecciones legislativas.
El control de las comisiones representa una herramienta central en el funcionamiento del Congreso. En esos ámbitos se debaten, modifican y dictaminan los proyectos de ley antes de llegar al recinto. Por eso, la conducción de estos espacios permite ordenar prioridades, acelerar iniciativas propias y condicionar las propuestas opositoras.
La Libertad Avanza ya lidera comisiones estratégicas como Presupuesto y Hacienda, Legislación General, Finanzas, Legislación Penal, Asuntos Constitucionales y Relaciones Exteriores. Además, tendrá la titularidad de la Comisión Bicameral de Inteligencia, lo que amplía su capacidad de incidencia en áreas sensibles del Estado.
El oficialismo también consolidó alianzas con sectores provinciales y con el bloque del Propuesta Republicana. En ese marco, cedió la presidencia de la comisión de Minería a Fernanda Ávila, dirigente cercana al gobernador Raúl Jalil, en una señal clara hacia las provincias con fuerte desarrollo extractivo.
Ávila asumió con el respaldo de legisladores aliados y puso el foco en la necesidad de impulsar políticas que acompañen las inversiones en el sector. La comisión de Minería adquiere un rol clave en el debate sobre recursos naturales, especialmente en un contexto donde el litio y otros minerales estratégicos ganan protagonismo en la economía nacional.

La oposición peronista logró conservar 11 comisiones, aunque con menor peso político en comparación con el oficialismo. Entre las presidencias que obtuvo se encuentran Defensa del Consumidor, Prevención de Adicciones y Economías Regionales.
Hugo Yasky encabezará la comisión de Defensa del Consumidor y buscará articular acciones con organizaciones sociales para visibilizar problemáticas vinculadas al poder adquisitivo. El dirigente remarcó la necesidad de atender el impacto de los aumentos en servicios y combustibles sobre los ingresos de los trabajadores.
Por su parte, Victoria Tolosa Paz y Luis Basterra conducirán comisiones vinculadas a políticas sociales y desarrollo regional. Además, el peronismo asumirá la presidencia de la comisión del Mercosur, tras la decisión del oficialismo de ceder ese espacio.
A pesar de estas posiciones, la oposición enfrenta un escenario de menor influencia en el diseño de la agenda legislativa. La distribución de las comisiones refleja una correlación de fuerzas que favorece al oficialismo y limita la capacidad de maniobra de Unión por la Patria.

Algunas comisiones anticipan debates intensos por la diversidad de perfiles en su conducción. En Comunicaciones e Informática, por ejemplo, Damian Arabia compartirá la mesa directiva con Juan Grabois y Sabrina Ajmechet, lo que configura un espacio atravesado por diferencias ideológicas marcadas.
Arabia planteó que el desafío radica en abordar tanto las tecnologías actuales como aquellas en desarrollo, en un contexto de transformación digital acelerada. Este enfoque abre la puerta a discusiones sobre regulación, innovación y acceso a la información.
En paralelo, la comisión de Libertad de Expresión quedará bajo la conducción de Guillermo Montenegro, con la participación de Nicolas Trotta en la vicepresidencia. Allí se esperan debates sobre el rol de los medios, la regulación de contenidos y las garantías democráticas.
Con este esquema, el oficialismo no solo refuerza su capacidad para impulsar leyes, sino que también establece las condiciones del debate político en el Congreso. La nueva configuración de las comisiones anticipa un período legislativo con fuerte impronta oficialista y una oposición que deberá reconfigurar su estrategia para recuperar protagonismo.
Con información de NA
NoticiasD
31 Marzo 2026