Cada 5 de diciembre se conmemora el Día Mundial del Suelo, una fecha establecida por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en 2014 a propuesta de la FAO.
Este año, el lema elegido es “Suelos sanos para ciudades sanas”, con el foco puesto en el rol clave que cumplen los suelos urbanos y en los desafíos que genera su degradación por la urbanización y el sellado del suelo.
Por qué los suelos urbanos importan
Los suelos de las ciudades cumplen funciones esenciales que muchas veces pasan desapercibidas. Cuando se mantienen verdes y permeables, permiten:
- Producir alimentos en huertas urbanas.
- Filtrar y purificar el agua.
- Almacenar carbono y reducir el cambio climático.
- Regular la temperatura y aportar frescura en días de calor extremo.
- Sostener la biodiversidad local y mejorar la calidad del aire.
La campaña 2025 propone repensar la planificación urbana poniendo el foco en el suelo como un recurso vivo. El llamado está dirigido a gobiernos, especialistas, líderes urbanos y ciudadanía para impulsar espacios que favorezcan tanto a las personas como a la naturaleza.
Día Mundial del Suelo Datos clave sobre la salud del suelo
- El 95% de los alimentos que consumimos dependen del suelo.
- Un tercio de los suelos del planeta está degradado.
- Se necesitan hasta 1.000 años para formar apenas 2 o 3 cm de suelo nuevo.
- Los suelos aportan 15 de los 18 elementos esenciales que requieren las plantas.
- En una simple cucharada de tierra puede haber más organismos vivos que personas en la Tierra.
- 2.000 millones de personas sufren deficiencia de micronutrientes por suelos pobres, fenómeno conocido como “hambre oculta”.
- Con una gestión sostenible, se podría producir hasta un 58% más de alimentos.
- El suelo alberga casi el 59% de las especies que existen en el planeta.