
Corrientes podría atravesar un trimestre con condiciones climáticas diferentes a las habituales. De acuerdo con la última perspectiva estacional del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), entre julio y septiembre de 2026 se esperan precipitaciones por encima de los valores normales y temperaturas que, en promedio, también se ubicarían por encima de los registros históricos para la época.
El organismo aclaró que este tipo de informes describe una tendencia climática para los próximos meses y no constituye un pronóstico del tiempo para fechas puntuales. Por ese motivo, insistió en la necesidad de consultar los pronósticos diarios y las alertas oficiales para conocer la evolución de cada evento meteorológico.
El escenario adquiere especial relevancia para Corrientes, donde un incremento sostenido de las lluvias podría generar complicaciones tanto en áreas urbanas como en zonas rurales, especialmente si se concretan episodios de precipitaciones intensas.
Según la perspectiva climática publicada por el SMN, el período comprendido entre julio, agosto y septiembre presenta una mayor probabilidad de registrar lluvias por encima de los promedios históricos en la provincia. A ese panorama se suma la expectativa de temperaturas superiores a las habituales para la estación.
Desde el organismo nacional remarcaron que este tipo de análisis se basa en promedios climáticos y probabilidades, por lo que no permite determinar con precisión cuándo ocurrirán las lluvias más importantes ni su intensidad. Por eso, recomendaron mantenerse atentos a las actualizaciones meteorológicas de corto plazo.

La perspectiva del SMN coincide con un análisis elaborado semanas atrás por especialistas del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) Corrientes, quienes evaluaron las posibles consecuencias de un evento de El Niño con características similares al registrado entre 1997 y 1998.
Los investigadores explicaron que el trabajo fue desarrollado como una herramienta de planificación y prevención, por lo que no representa una predicción exacta sobre lo que ocurrirá en los próximos meses. Sin embargo, indicaron que hacia mediados de mayo el océano Pacífico ecuatorial mostraba una rápida evolución hacia condiciones compatibles con este fenómeno climático.
El informe también señaló que distintos modelos internacionales asignaban una probabilidad del 98% al desarrollo de El Niño entre mayo y julio de 2026, con posibilidades elevadas de que el evento continúe durante el resto del año y se extienda al verano 2026-2027. Aun así, los especialistas recordaron que los pronósticos estacionales siempre presentan un margen de incertidumbre.
El fenómeno El Niño-Oscilación del Sur (ENOS) responde a variaciones en la temperatura superficial del océano Pacífico tropical. Durante su fase cálida suele favorecer un aumento de las precipitaciones sobre el litoral norte argentino.
En una provincia como Corrientes, un escenario de estas características puede incrementar el riesgo de anegamientos e inundaciones, además de provocar la expansión de cuerpos de agua que afecten tanto a localidades como a establecimientos agropecuarios.
Como antecedente, el estudio del INTA recordó el episodio extraordinario de 1997-1998, cuando en distintos sectores de la provincia se acumularon entre 2.000 y 2.900 milímetros de lluvia, muy por encima del promedio anual habitual, que oscila entre 1.200 y 1.500 milímetros.
De repetirse un evento de magnitud similar, la investigación advierte que más de tres millones de hectáreas que hoy permanecen sin cobertura de agua podrían verse afectadas por excesos hídricos. Frente a ese escenario, tanto el SMN como los especialistas recomiendan seguir de cerca la evolución de las condiciones meteorológicas durante los próximos meses para facilitar la planificación y reducir el impacto de posibles eventos extremos.
Fuente: El Litoral
NoticiasD
3 Julio 2026