
La búsqueda de alternativas constructivas más eficientes y amigables con el entorno gana terreno en distintos puntos del país. En Puerto Madryn, una arquitecta impulsa una técnica milenaria que permite proyectar viviendas con menor impacto ambiental, costos más accesibles y mayor confort interior.
El método, conocido como tapial o tierra apisonada estabilizada, utiliza la tierra como material principal para levantar muros estructurales. Con adaptaciones modernas, el sistema ofrece resistencia, buena performance térmica y una estética natural que no requiere revestimientos adicionales.
La propuesta surge de la arquitecta Delfina Burruchaga, nacida y criada en la ciudad chubutense, quien luego de formarse en la Universidad Nacional de Rosario y ampliar su experiencia profesional en la École d"architecture de Bordeaux -Francia-, decidió regresar a su lugar de origen para abrir su propio estudio y aplicar soluciones sustentables en proyectos locales.

Delfina Burruchaga
El tapial consiste en utilizar tierra como material principal para levantar muros estructurales. El proceso se realiza mediante un encofrado de madera donde se vierte la mezcla y se compacta por capas hasta formar paredes macizas y portantes. Luego se retira el molde y el resultado queda a la vista, con una estética natural que no requiere revestimientos.
Aunque su origen es ancestral y puede encontrarse en construcciones históricas como la Muralla China o ciudades del mundo árido, hoy el sistema se adapta con mejoras técnicas. La incorporación de estabilizantes como cal o cemento permite aumentar la resistencia, reducir espesores y mejorar el desempeño estructural.
El uso de tierra del propio terreno también reduce la huella ambiental, al disminuir la necesidad de transporte y procesos industrializados.
Delfina Burruchaga conoció esta técnica durante su formación en bioconstrucción y decidió implementarla en la Patagonia por su compatibilidad con climas secos y ventosos. Para llevarla a la práctica, realizó ensayos y estudios técnicos que permitieran validar la resistencia del material.
“Tengo conocimiento que en el país ya hay algunas construcciones de este tipo, y elegí utilizarlo porque además de ser sustentable y compatible con el entorno desértico, aporta múltiples beneficios sin perder la estética”, explica la profesional.
El proceso constructivo incluye una base elevada para evitar humedad, seguida del armado del encofrado y la compactación de la tierra levemente humedecida. El procedimiento se repite hasta alcanzar la altura deseada, donde se incorpora un encadenado estructural que sostendrá la cubierta.
Finalmente, añade: “el resultado es similar a un hormigón visto, pero con una estética más natural, permitiendo un estilo contemporáneo y moderno en el diseño, pero cálido y armónico con su entorno inmediato”.

Entre las principales ventajas del tapial estabilizado se destacan:
Además, las paredes de tierra compactada permiten que los muros “respiren”, lo que ayuda a mantener niveles de humedad equilibrados dentro de la vivienda y favorece el bienestar de los ocupantes, especialmente personas con afecciones respiratorias.
La creciente demanda de viviendas sustentables abre oportunidades para métodos constructivos innovadores que prioricen eficiencia, diseño y bienestar. La propuesta impulsada desde Puerto Madryn apunta a posicionarse como una opción viable para quienes buscan construir de forma más económica, saludable y respetuosa con el ambiente.
Más información sobre los proyectos y asesoramiento profesional disponible en el perfil de Instagram: https://www.instagram.com/arq.dburruchaga

NoticiasD
8 Abril 2026