
El Emporio, el local que Mariela Andrea Gamarnik abrió hace diez años en Monte Castro, se ha convertido en un lugar de confianza y cariño.
«Nos dedicamos a vender calcetitas, golosinas y también tenemos una gran variedad de regalos personalizados, como cajas y tazas para cumpleaños y eventos», explica Mariela, quien se enorgullece de la atención personalizada que brinda a sus clientes. Desde las pequeñas cajitas para obsequiar hasta los regalos más elaborados, El Emporio ofrece opciones que se adaptan a todos los gustos y necesidades. «El cliente nos dice lo que necesita, y armamos el regalo de acuerdo a su presupuesto. Todo es muy personalizado», añade Mariela, quien destaca la satisfacción de ver a sus clientes contentos con lo que han elegido.
Uno de los momentos más destacados para Mariela y su equipo es el evento anual que organizan para el Día del Niño. «Cada año hacemos un show en el barrio con osos gigantes y robots con LED, lo cual es algo que los chicos esperan con mucho entusiasmo», comenta. Este evento, que llena de alegría la cuadra, es una manera de devolver al barrio todo lo que la comunidad le ha dado a lo largo de los años. «Es importante para mí porque es una forma de dar lo que recibo todos los días, tanto de los chicos más pequeños como de la gente mayor que viene con sus nietos», reflexiona Mariela.
Entre los productos más vendidos en El Emporio se destacan las gomitas importadas y las clásicas golosinas, como las pepas y las Titas frescas. «Tenemos una gran variedad de golosinas, pero las gomitas importadas y las Titas frescas son las que más se venden», dice Mariela, quien reconoce que la tienda tiene algo para todos.
El esfuerzo y la dedicación de Mariela no pasan desapercibidos. El año pasado, fue elegida como finalista del premio Mujer Emprendedora, un reconocimiento que le llena de orgullo. «Fue un honor ser seleccionada entre tantas mujeres empresarias. Es un logro muy importante para mí, y un ejemplo de que con esfuerzo y dedicación se puede seguir adelante», comenta.
Mirando hacia el futuro, Mariela tiene grandes planes. «Me encantaría abrir más emporios en otros lugares y dar trabajo a más gente. El legado familiar es algo muy importante para mí, y quiero que El Emporio siga creciendo», afirma. Criada en un ambiente de comercio familiar, Mariela aprendió de su padre y su abuelo los valores que hoy aplica en su negocio. «Desde muy chica estuve en estos locales, y hoy transmito a mis hijos los mismos valores que me inculcaron», dice con orgullo.
Noticias(d)
6 Diciembre 2024