
La relación entre la senadora Patricia Bullrich y la conducción política del Gobierno volvió a mostrar señales de desgaste. La legisladora decidió no participar del encuentro convocado para este martes por el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, en la Casa Rosada, una ausencia que fue interpretada dentro del oficialismo como una nueva muestra de distanciamiento.
Según trascendió desde el entorno de la titular del bloque libertario en el Senado, la imposibilidad de asistir responde a compromisos parlamentarios previamente agendados. En paralelo, desde distintos sectores del Gobierno observan con atención los movimientos de Bullrich en medio de una creciente disputa interna vinculada a la situación política de Adorni.
La reunión organizada por el jefe de Gabinete fue dividida en tres turnos a lo largo de la jornada. Sin embargo, desde el equipo de la senadora señalaron que no podrá participar porque deberá encabezar una reunión de Labor Parlamentaria en la Cámara alta.
El objetivo de ese encuentro será avanzar en negociaciones con sectores dialoguistas para intentar postergar nuevamente la interpelación impulsada por la oposición contra Adorni.
Desde la conducción del bloque libertario defendieron la decisión de la legisladora y remarcaron que las reuniones con funcionarios del Poder Ejecutivo son habituales, mientras que los encuentros entre senadores requieren coordinación específica. “Ella se reúne todo el tiempo. Los senadores no”, argumentaron desde su entorno.
La ausencia de Bullrich se produce en un contexto de diferencias cada vez más evidentes con parte de la cúpula oficialista. La senadora fue una de las pocas dirigentes del espacio que expresó reparos respecto de la estrategia impulsada por el presidente Javier Milei y por Karina Milei para respaldar políticamente a Adorni frente a las denuncias que enfrenta.
De acuerdo con fuentes del oficialismo, durante una reciente reunión de la mesa política, Bullrich manifestó su desacuerdo sobre cómo se estaba abordando el caso que involucra al jefe de Gabinete, generando incomodidad entre algunos de los principales referentes libertarios.
En la Casa Rosada, además, tomaron conocimiento de su ausencia a través de publicaciones periodísticas y consideraron el faltazo como otro gesto de diferenciación respecto de la estrategia oficial. La situación alimentó las sospechas de sectores del Gobierno que observan con desconfianza el rol de la senadora en momentos en que el oficialismo busca evitar que avance la ofensiva opositora en el Congreso.
Mientras continúan las negociaciones parlamentarias, las diferencias internas vuelven a quedar expuestas en un escenario donde el Gobierno necesita sostener cohesión política para afrontar los próximos desafíos legislativos.
NoticiasD
23 Junio 2026