
â¿Qué es la pizza para mí? La pizza es amigos, familia, encuentro, un momento de festejo, de tranquilidad, solo o acompañado. ¿Cuántas veces comemos pizza para festejar?â
La definición pinta de cuerpo entero a Santiago Scalarandi, el exaltacrucense que hace un año y medio decidió dejar familia y trabajos en nuestro país para radicarse en Italia.

En aquel momento la pizza no era prioridad ni entraba en ningún cálculo⦠pero pasaron cosas. Y casi como un llamado del destino (o los ancestros) surgió la posibilidad de estudiar ese arte y convertirse en Pizzaiolo napoletano.
âEs impensado que con 37 años iba a comenzar a aprender esta profesión en Italia y que iba a tener la posibilidad de trabajar y que muchos clientes me digan «es la mejor pizza que comí en mi vida», le contó a La Semana.
âLlegué a Italia hace un año y medio. Primera parada en la provincia de Rieti para hacer la ciudadanía, la segunda Génova, donde después de trabajar en una inmobiliaria para aprender el idioma, encontré la ciudad poco atractiva y viajé a Cagliari. Ahí empecé a instalar paneles solares durante algunos mesesâ, rememoró.
âCuando terminé ese trabajo, con algo de dinero que pude reunir, decidí invertir en formación y saldar una cuenta pendiente: aprender a hacer pizzas, y si era posible, napolitanas. Comencé una búsqueda de lugares donde hacerlo y entre distintas opciones, tuve un encuentro en la pizzería Napul’è con Luigi de Micco y su grupo de trabajo. De hecho, lo primero que hizo fue que elija una pizza, la que quiera (elegí una cuatro quesos) y que vaya a ver cómo la hacíanâ, confió Santiago.
âLuego de unas semanas comencé el curso. Fue un mes intenso haciendo almuerzo y cena junto al equipo de trabajo de Napul’è, aprendiendo, quemando pizzas, agujereando otras y piano piano, empezando a entender todos los procesos para sacar una buena pizza napoletana. El grupo Napul’è lo llevan adelante Luigi y su hijo Filippo, y son 3 pizzerías muy reconocidas en el centro de Cagliari. Y poco a poco empiezo a aprender, además de hacer la pizza, la «napolitanidad» para hacerlasâ, añadió el vecino roblense.
Hablando de Nápoles, es imposible no pensar en Diego y casi como un guiño del destino, Santi contó que âuna de las pizzas que más hago es la ´Maradona´, que lleva salchicha parrillera al horno, papas, provola, fiordilatte, olio y albahacaâ.
En la charla con La Semana y desde la bella Cágliari, Scalarandi evocó que âhacer pizzas es algo que siento muy cercano ya que con mis abuelos Chiche Scalarandi y Telma Borrelli hacíamos pizzas todos los domingos y esa tradición la llevé a mi casa, siguiendo la receta de mi abuela, hasta que empecé a jugar con masa madre y distintos tipos de hidratación de la harinaâ.
Entre hornos, un escenario difícil de imaginar en su vida un par de años atrás, Santiago confesó que âpara mi es totalmente impensado que con 37 años iba a comenzar a aprender esta profesión y en Italiaâ, y admitió que âtodavía me faltan años para considerarme pizzaioloâ ya que âtengo que trabajar mucho para ganar velocidad y precisiónâ âEso distingue a los buenos pizzaiolos y estamos en ese caminoâ, completó, siempre optimista.




âEstá tradición es tan fuerte en Italia como en Argentina. Y estar haciendo la pizza en Italia, y de la manera en que nació, es realmente un sueñoâ, cerró.
Noticias(d)
22 Febrero 2024