
Más de 550 vecinos y vecinas se acercaron al playón de la Estación Sud de Trenes para participar de una jornada de recolección de residuos especiales y peligrosos domiciliarios.
La iniciativa apuntó a reunir y disponer de manera segura materiales potencialmente contaminantes y promover hábitos responsables en el hogar.
Según detallaron los organizadores, el compromiso ciudadano permitió reunir distintos flujos de desecho que requieren manejo diferenciado.
La convocatoria se enmarcó en políticas locales de promoción ambiental y gestión responsable de residuos, con foco en la separación en origen y la disposición final adecuada.
Durante la actividad se recolectaron 5 m³ de envases vacíos de pinturas y solventes, 2 m³ de tóner y cartuchos de impresoras, y 1 m³ de baterías y pilas.
También se recibieron 1 m³ de fluorescentes y lámparas de bajo consumo, además de 24 m³ de RAEE (Residuos de Aparatos Eléctricos y Electrónicos), un flujo que exige procesos específicos por la presencia de componentes y sustancias que no pueden ir a la basura común.
A su vez, se concentraron 60 kg de materiales cortopunzantes, termómetros y medicamentos vencidos, fracciones que, por su potencial riesgo, deben ser gestionadas con protocolos estrictos para resguardar la salud pública y el ambiente.
El balance de la jornada evidenció una respuesta sostenida de la comunidad a la hora de acercar elementos que habitualmente quedan en los hogares por falta de circuitos adecuados.
La propuesta fue organizada en conjunto por el Municipio de Bahía Blanca, Ipes y Bahía Verde, y contó con la colaboración de Bahía Ambiental SAPEM, Espacio Tec, el Colegio de Farmacéuticos, el Instituto Juan XXIII y Trenes Argentinos. Este entramado institucional permitió articular la logística, la atención a los vecinos y la clasificación inicial de las corrientes recibidas.
Cada corriente de residuos fue trasladada por un transportista habilitado de residuos especiales (Bahía Verde) y recibirá el tratamiento correspondiente de acuerdo con la normativa vigente, garantizando su disposición final segura en el relleno de seguridad de la firma Ipes SA. De esta forma, se evita que compuestos peligrosos terminen en vertederos comunes o se manipulen sin control.
Desde la organización destacaron el compromiso de las instituciones participantes y el acompañamiento de los vecinos y vecinas que se sumaron a la jornada, remarcando la importancia del trabajo conjunto para fortalecer las políticas de cuidado ambiental y salud pública.
La experiencia también funcionó como un espacio de difusión para alentar la separación responsable en los hogares y acercar información sobre los canales disponibles para cada tipo de residuo.
Con acciones de este tipo, la ciudad profundiza una agenda que combina educación ambiental, infraestructura técnica y trazabilidad en la gestión de residuos especiales, con el objetivo de reducir riesgos, prevenir la contaminación y consolidar hábitos sostenibles en la vida cotidiana.

Bahía Blanca
20 Mayo 2026