
El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, cargó con dureza contra el paro general convocado por la Confederación General del Trabajo y calificó la medida como “extorsiva”. En declaraciones públicas, el funcionario sostuvo que la protesta sindical busca “hacerle daño a la Argentina” y aseguró que la dirigencia gremial acumula un 80 por ciento de imagen negativa.
En una jornada marcada por la paralización de servicios y fuertes cruces políticos, Adorni apuntó contra la conducción sindical y defendió la postura del Gobierno nacional frente a la reforma laboral que impulsa el oficialismo. “No hay nada más extorsivo y contrario a la libertad que lo que están haciendo los sindicalistas”, afirmó.
El funcionario remarcó que el paro afecta a quienes desean trabajar y necesitan generar ingresos diarios. “Es un paro perverso porque quien quiere trabajar no puede hacerlo”, señaló al referirse a la interrupción del transporte y a las dificultades que enfrentan miles de trabajadores.
Durante la entrevista en el canal digital La Casa Streaming, Adorni insistió en que la protesta no responde a una situación excepcional. “Por algo la gente los odia y tienen un 80 por ciento de imagen negativa. Lo único que hacen es complicarle la vida al trabajador”, sostuvo.
Además, el jefe de Gabinete comparó el escenario actual con otras administraciones. Mencionó de manera puntual la gestión de Alberto Fernández y aseguró que en ese período no se registraron paros generales de esta magnitud pese a los indicadores económicos adversos. “En esa administración tenías 200 por ciento de inflación y casi 60 por ciento de pobres y no había paro”, afirmó.
Para Adorni, las motivaciones de la conducción sindical resultan “extrañas o inentendibles”. En ese sentido, planteó que la dirigencia gremial debería explicar la medida a quienes viven de ingresos diarios. “El problema es cómo le explican al que vive de la diaria, a un vendedor ambulante que hoy no lo dejan llegar a su esquina de trabajo y no va a tener nada para poner arriba de la mesa”, expresó.
Según datos que manejan en la Casa Rosada, el paro generará una pérdida estimada en 600 millones de dólares para la economía argentina. Adorni utilizó esa cifra para reforzar su postura y cuestionar la estrategia sindical. “Los argentinos tendremos una pérdida de 600 millones de dólares. A ellos les parece que esa es la forma de sacar la Argentina adelante. A nosotros nos parece que no”, subrayó.
El funcionario también puso en duda los niveles de adhesión que difunde la CGT. Señaló que muchas personas no pudieron asistir a sus puestos laborales debido a la falta de transporte público. “Si te cortan el medio de transporte, por más que quieras ir a trabajar no podés hacerlo”, indicó.
En paralelo, el Gobierno ratificó su decisión de avanzar con la reforma laboral y defendió la necesidad de cambios estructurales para dinamizar el mercado de trabajo. Desde el oficialismo sostienen que la modernización normativa permitirá generar empleo formal y reducir la informalidad.
La CGT, por su parte, justificó la medida al advertir que la reforma perjudica derechos adquiridos y debilita la negociación colectiva. El cruce entre el Ejecutivo y la central obrera profundiza la tensión política en un contexto económico complejo.
Adorni dejó en claro que el Gobierno no modificará su rumbo por la presión sindical y reiteró que la administración nacional prioriza la libertad de trabajo y la recuperación económica. Con declaraciones contundentes, el jefe de Gabinete buscó marcar diferencias con la dirigencia gremial y consolidar el mensaje oficial frente a un paro que volvió a dividir aguas en la Argentina.
Foto: NA
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19 Febrero 2026